“Esta filosofía enseña la espiritualidad del alma, la libertad y la
responsabilidad de las acciones humanas, las obligaciones morales, la
virtud desinteresada, la dignidad de la justicia, la belleza de la
caridad y fuera de los límites de este mundo muestra un Dios, autor y
modelo de la humanidad que luego de haberla creado , evidentemente con
una excelente finalidad, no la abandonará en el desarrollo misterioso
de su destino. Esta filosofía es la aliada natural de todas las buenas
causas. Sostiene el sentimiento religioso, secunda al arte verdadero, a
la poesía digna de este nombre, a la gran literatura; es también sostén
del derecho, rechaza por igual la demagogia y la tiranía…”